lunes, 7 de diciembre de 2009

EL DUELO

En este artículo sencillo, práctico, y profundo, hemos seleccionado algunos textos donde los autores Arnaldo Padrazzi, Mateo Bautista y Joyce Rupp, ofrecen al lector un verdadero bagaje de conocimientos, experiencias y recursos para confrontarnos sanamente con nuestras propias pérdidas y ayudar a confrontarse a quienes sufren por un duelo.

(Extraído del suplemento Liturgia Diaria de la Sociedad san Pablo – Lima. Noviembre 2007)


ENFRENTARSE ANTE UN DUELO

La condición humana es un mosaico de pérdidas y conquistas. Es un fenómeno que se inicia ya desde el momento mismo de la concepción. El crecimiento de toda persona está unido a la capacidad de elaborar positivamente las pérdidas e integrar nuevas conquistas. Elaborar positivamente las pérdidas no es tarea fácil. Es un verdadero desafío del hoy y siempre. La persona crece en la medida en que acepta creativamente el principio de la separación y de la pérdida como condición necesaria para vivir.

El término “duelo” viene del latín “dolus” (dolor) y es la respuesta emotiva natural a la pérdida de alguien o de algo. Se manifiesta con signos visibles externos, comportamientos sociales y ritos religiosos.

El duelo es la matriz que reúne la respuesta a la separaciones de ambientes, bienes materiales, roles sociales, valores religiosos, lazos afectivos, la salud y la separación de las personas queridas.

Es claro que cuanto más se vive, más aumentan las separaciones, pesan más las pérdidas. Por otro lado, el crecimiento de una persona está ligado a su capacidad de manejar de manera constructiva las pérdidas de la vida.


EL DUELO: UNA EXPERIENCIA GLOBAL

La esencia de la vida cristiana consiste en el mandamiento del amor: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza, y con todo tu espíritu, y al prójimo como a ti mismo” (Lucas 10, 27).

El modelo de referencia del duelo, como experiencia global, tiene orígenes bíblicos y reflejos actuales, es atento y comprensivo con las varias dimensiones de la persona. Dicho esto nos damos cuenta que las reacciones de las personas van a ser distintas como:

* dificultad para concentrarse, pues sólo nos concentramos en el pasado y desdeñaríamos el presente.
* pérdida de proyectos o la búsqueda de algo completamente nuevo.
* búsqueda de la persona perdida o la búsqueda del total olvido
* depresión y sis distintas manifestaciones.
* otras reacciones son por ejemplo el refuerzo de la fe, recuperación de hábitos anteriores.

Para prevenir algunas reacciones desfavorables es necesario aprender a ampliar los propios horizontes desarrollando una red de relaciones y cultivando diferentes intereses de tal manera que uno no se sienta perdido en el mundo si pierde lo que más ama. La vida es un don y una responsabilidad.

Una existencia a la que no se logre dar una finalidad es una existencia carente no sólo de alegría, sino también de crecimiento. Tener una finalidad es amar algo o alguien: personas, trabajo, arte, dinero, carrera, flores, animales, libros...; quien ama tiene una finalidad, un centro de gravitación, un punto de orientación y, sobre todo, una fuerza interior que lo pone en camino y lo sostiene ante los obstáculos. Cuando se ama, todo adquiere sentido.


CAMINOS DE SANACION ANTE EL DUELO

La sanación es todo un arte. No hay fórmulas mágicas para salir del sufrimiento en los duelos. No existen fármacos ni tratamientos de efectos inmediatos. El primer paso sería una especie de darnos cuenta que necesitamos ayuda y el segundo querer sanarnos.

Hay que superar la tentación del aislamiento y derrotismo, y practicar “el sano sentido de dependencia” para pedir ayuda en una saludable comunión vincular.

Siguen los pasos de “yo quiero, yo debo, yo puedo”. Es poner férrea voluntad, aún en la crisis de la desmotivación.


Fuentes.
El duelo (Arnaldo Pangrazzi) Ediciones san Pablo.
Sanar la muerte de un ser querido (Mateo Bautista y Cecilia Bazzino) Ediciones san Pablo
Orar nuestros adioses (Joyce Rupp) Ediciones san Pablo

Si este artículo te gustó o tienes algún aporte a él o conoces otro libro o web que ayudaría a las personas con su duelo, por favor escríbelo en un comentario.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Otro libro interesantísimo que tiene que ver con el duelo es CRUZANDO EL RIO del Doctor Ernesto Zierer. Habla acerca de la ciencia de la Tanatología o sea del buen morir.

paz y bien dijo...

gracias por tu aporte.
El Dr. Zierer demuestra en sus libros su sabiduría y don de gente.